Laia y Aninhara, amigas.

Dos amigas, muy amigas, son diferentes, cada una tiene sus aficiones, pero siempre estan la una con la otra, complices para sus risas, miradas que unicamente ellas entienden, carcajadas solo con mirarse; y esto con nueve años, chicas, os deseo que dentro de muchos años continueis con la misma amistad.
Mientras tanto, las madres detras, como espectadoras de todo, igual de amigas que las hijas, sonriendo como ellas y entendiendo su complicidad.









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